Viña Rock resiste un año más a pese a la lluvia

De nuevo miles de mochilas y tiendas de campaña comenzaban a desfilar el jueves 27 bajo el sol de Villarrobledo. Gente con la ilusión de cada año que al grito de Antonio, plantaba los que serían sus lugares de residencia en los alrededores del recinto del festival. Sol, que no tardó en ocultarse, para dar paso a las incesantes lluvias que este año decidieron bañar a todos los viñarokeros que se dieron cita allí. Algo, que pese a producirse, no mermó las ganas, los saltos y la gente al pie de cada escenario (o bajo las carpas para evitar resfriados) dándolo todo en esta edición 2017 de la cual comenzamos a hablaros a continuación.

Un año que venía marcado por una fiesta de bienvenida más fuerte que cualquiera de las ediciones anteriores, hasta el punto de tener lugar en el propio recinto de los conciertos. Todo ello en el escenario ViñaGrow, con el resto del recinto acotado pero con la zona de comida y bebida, stand de merchandising y demás menesteres abiertos. Y es que los grupos fuertes de la jornada no eran para menos, ya que se pudo ver sobre el escenario a Capitán Cobarde, Riot Propaganda y The Locos, ahí es nada.

Y como decimos la lluvia marcaba el festival, dando comienzo la noche de la propia fiesta de bienvenida, amaneciendo el día 1 de conciertos bastante pasado por agua (un pequeño aperitivo de lo que vendría al día siguiente, pero no adelantemos acontecimientos). Tras la actuación de los grupos locales ganadores del concurso, Mama Ladilla irrumpía en el escenario acompañados de sus hilarantes letras que te hacen saltar y reír al mismo tiempo. Más tarde sería el tiempo para Iratxo o los potentes Vita Imana, actuando simultáneamente y repartiendo a sus seguidores en los escenarios Negrita y Villarrobledo respectivamente. Tras ellos Sínkope daría paso a Che Sudaka antes de comenzar los platos fuertes del día. Lendakaris Muertos, 7 notas 7 colores, Itaca Band, Boikot, Canteca de Macao o Mägo de Oz serían algunos de esos conciertos del lleno hasta la bandera en el primer día, que junto a Banda Bassotti y Rapsusklei cerraron esta primera jornada.

El sábado se antojaba un día fuerte para un servidor, amante del metal, ya que sin duda era un día de los más esperados por su importante representación sobre el escenario de Villarrobledo. Con una lluvia más intensa (truenos incluidos) el chaparrón no impidió que cientos de fieles alzasen sus cuernos ante el regreso de Avalanch sobre los escenarios. Y es que la nueva formación, eligió este festival para su vuelta, y primer concierto de presentación ante la atenta mirada (u oídos en este caso) del público asistente; magistral lección de como volver a los escenarios y gran concierto (dejaremos la polémica que ha rodeado a la banda en los meses previos ya que en este medio el salseo no nos va). Este escenario fue completado durante el día con otras dos bandas fuertes del panorama del metal a nivel nacional, con Obús y Tierra Santa. Pero tranquilos, el resto de escenarios también iban bien servidos, ya que se pudo disfrutar de artistas de la talla de Los de Marras, La Mala Rodríguez, Talco, Narco y los internacionales (pocas veces vistos por aquí por España) Asian Dub Foundation.

El tercer día comenzaba con un sol de escándalo y unos reivindicativos Mafalda, que pese a ser situados a las 4:30 en el horario, llenaron hasta la bandera la zona con los asistentes a su escenario. Durante la tarde grupos como Gigatron, Desakato y un incombustible y muy cañero Leo Jímenez, daban paso a la traca final del festival que no venía floja ni mucho menos. Y es que al caer la noche con sus lluvias intermitentes una vez más (alguno dirá que pesadito con la lluvia, pero marcaron mucho este año, con vítores de alegría entre todos cuando salía el sol y bastantes comentarios por parte de los artistas) era el turno de los dos grupos que registraron el mayor lleno del festival. Estamos hablando de La Pegatina, que año tras año no falta a su cita en el Viña Rock; y de el que creemos fue el más impactante por la cantidad de gente que asolaba el escenario, hablamos por supuesto del rapero Kase-O. Pero ahí no acabaría la noche, ya que tras ello llegó la tralla de Sociedad Alcohólica, el metal de Sôber y los ritmos de los polémicos Def Con Dos. Este año cerrarían Los Manolos el festival, algo que parece ser costumbre tras ver a los Chichos pasar por sus escenarios.

Acababa así otro Viña Rock, cargado de conciertos y sensaciones; de gotas de lluvia y leves rayos de sol; de gente cantado y guitarras llorando; de amistades para toda la vida; de música y de un grito a la reivindicación, de que la música en España menos comercial tiene voz y voto, y de que Viña Rock, como cada año, registra uno de los mayores llenos del año. El 28 de abril de 2018 tendrá lugar su nueva edición, hasta entonces, larga vida al Viña Rock.

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Un comentario

  1. Me ha gustado mucho

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