Diario de un sueño perdido

Se desquebraja, se rompe y se parte en millares de trozos que se esparcen en la oscuridad. El frió es intenso, el aire pesado y los recuerdos parecen no desaparecer de la memoria como esa música que no se te va de la cabeza. Son ya más de tres meses de esperanzas, de ilusiones y de anhelos a la espera de que un día el sueño vuelva a ser real, sin embargo lo que era sueño se torna en pesadilla y lo que era felicidad ahora es tristeza.

luna-oscuridad¿Qué es el amor? Algunos lo pueden describir con fórmulas matemáticas interminables que se achacan a la ciencia, otros con poesía barata o alguna cita de algún autor célebre compartida por muchos a lo largo del tiempo. Pero no es algo que se pueda definir, porque a veces lo que no existe no tiene descripción, o al menos en estos renglones esas creencias parecen confirmarse rompiendo algo que hasta ahora creía intrínseco en la vida de todo ser vivo en esta tierra.

A veces queremos a alguien, sí, otras volvemos a hacerlo, también, pero solo una vez en la vida se llega a amar. Leyendo esta reflexión uno puede pensar que me equivoco de largo, que el amor al fin y al cabo si esto sucede existe, pero ¿Es el amor un sentimiento o es un azar que hace que los sentimientos se entrecrucen? Porque quizás el amor exista, pero si no es correspondido, si el destino se vuelve en su contra, entonces el amor no existe.

Y es en ese momento en el que ves a lo que pensaba que era el motivo de tu existencia alejarse, cuando te das cuenta, que por mucho que sientas, por mucho que tu mente desee que la felicidad vuelva, todo es solo un sueño que jamás alcanzarás. Llegarán los comentarios de consuelo, los «ya llegará otra» y los «la vida está llena de peces en el agua», pero en el fondo sabes que eso serán sentimientos positivos pero el amor nunca volverá.

El dolor es intenso, mas no suficiente para impedir describirlo, es frío, el cuerpo pesa y parece como si tus articulaciones fuesen incapaces de moverse, como si lo único que quedase en la vida fuese estar inmóvil al paso de la vida misma, como si al perder eso que te hacía sentir vivo de pronto te sintieses muerto.

Se cierran los ojos, se respira hondo y se espera que al abrirlos todo vuelva a la normalidad.

Pero no sucede nada, el dolor sigue en su sitio, el amor perdido y los sueños… impertérritos en el aire anhelando algún día volver a ser una realidad.

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