Perú, un viaje en el tiempo y el espacio

Llega el verano y los más afortunado empezamos a buscar destino para nuestras vacaciones. En Círculo 8 hemos viajado por Europa, África y Asia, por lo que ahora toca cruzar el Atlántico y volar hasta uno de los destinos más fascinantes del planeta: Perú.

El país de los antiguos incas es un lugar que supone un salto no sólo en el espacio, con sus costumbres y paisajes tan distintos a los europeos, sino también en el tiempo, con la posibilidad de visitar el antiguo poblado andino del Machu Picchu, levantado antes del siglo XV. Y las opciones no acaban aquí: ciudades hermosas como Lima y Cusco, playas como las de Huanchaco…

Lima

Empezando nuestro viaje por la capital, Lima presenta la armonía perfecta entre la tradición y la arquitectura contemporánea. Paseando por sus calles, veremos iglesias, monumentos artísticos y casonas con balcones que conforman el Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Fundada en 1535, Lima presenta edificios singulares como la Catedral y el Palacio de Gobierno, y conjuntos monumentales como la Plaza Mayor.

Además, Lima, situada en la costa centro oeste de Perú, cuenta con unas playas perfectas para los surferos, y en sus malecones podemos disfrutar de una suave brisa que refresca nuestros paseos a pie bicicleta y caminatas. También es posible volar en parapente sobre el océano Pacífico y disfrutar de su sabrosa gastronomía, de la que hablaremos más adelante.

Cusco

La ciudad de Cusco, situada en la cordillera de los Andes a  3.400 metros sobre el nivel del mar, es una muestra impresionante de la arquitectura inca, que tiene como principal material la piedra. Antigua capital del Imperio Inca, actualmente es una ciudad de 400.000 habitantes, declarada Patrimonio de la Humanidad y conocida como la “Roma de América” por la gran cantidad de monumentos que posee.

La Iglesia de Santo Domingo y Coricancha -en su día el templo más impresionante del Imperio Inca-; el bohemio Barrio de San Blas, con su espectacular mirador, o la Plaza de Armas, corazón de la ciudad, son los lugares más bellos de ver.

Si nos alejamos un poco, encontraremos en sus alrededores una ampia variedad de accidentes naturales, desde cordilleras hasta ríos como el Urubamba. Lugares como Choquequirao, Sacsayhuaman, Qenko, Tambomachay y Ollantaytambo también son dignos de una excursión.

Machu Picchu

La ciudadela inca del Machu Picchu es sin duda el destino turístico más conocido de Perú y uno de los más visitados del mundo. Se divide en dos grandes zonas: la zona agrícola, formada por conjuntos de terrazas de cultivo y situada al sur, y la zona urbana, donde vivían sus habitantes y tenían lugar las actividades civiles y religiosas.

La zona de ruinas comprende al menos 172 edificios, distribuidos en un área de 530 metros de largo por 200 de ancho. El Templo del Sol, la Residencia Real, la Plaza Sagrada y el Grupo de los Morteros son algunos de los puntos más recomendables, aunque el valor de Machu Picchu reside en su conjunto y, sobre todo, en la espectacular combinación visual de la ruinas y las montañas circundantes.

Hay varias formas de subir al Machu Picchu. El tren y la carretera son las más comunes, aunque también existe una ruta a pie conocida como el camino inca. En cuatro días, atraviesa la que fuera la principal ruta de acceso a Machu Picchu, que empezaba en el complejo de Llactapata y pasaba por los centros ceremoniales de Sayacmarca, Phuyupatamarca y Wiñay Wayna, para terminar en el tambo de Intipunku, la puerta de ingreso a los dominios de Machu Picchu y punto final del recorrido.

Comer y beber en Perú

La abundancia de productos naturales y la fusión de técnicas y culturas han creado una gastronomía con identidad mestiza que es considerada una de las mejores del mundo. En la cocina peruana destacan las influencias de la inmigración española, africana, china, japonesa e italiana, junto a la herencia gastronómica andina y el buen hacer y pasión de los cocineros peruanos.

El plato nacional es el cebiche, pescado marinado en zumo de limón al que se añaden cebolla, cilantro y eventualmente ají o mostaza. Más contundentes son los anticuchos, brochetas de corazón de vaca fritas sobre parrillas al carbón; el cau cau, un guiso de tripas y patatas, y el tacu tacu, frijoles cocidos mezclados con arroz, carnes o marisco. La chicha de maíz, el tradicional postre arequipano, es un broche perfecto para la comida.

Aunque Perú dispone de buenos vinos y cervezas – a destacar la Cristal, la Pilsen y la Cusqueña-, la bebida nacional es el pisco, un aguardiente de uva que se toma como aperitivo o después de la comida. También sirve como base a cócteles tan conocidos como el Pisco Sour, elaborado con zumo de limón, hielo y clara de huevo.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *