Concluye la segunda edición del Z! Live Rock

Este fin de semana tuvo lugar la segunda edición del Z! Live Rock Fest. Edición que se vio ampliada por un mayor número de grupos respecto al año pasado, y que por desgracia quedó empañado por la falta de organización que llevó a sufrir retrasos hasta el punto de tomar la medida de acortar uno de los grupos cabeza de cartel. Desgranaremos este punto más adelante, pero ahora comencemos con su fiesta de bienvenida.

Esta tuvo lugar en la Plaza de la Catedral de Zamora, un lugar cuya estampa quedaba fenomenal, más aún si recordamos que el acceso a dichos conciertos era gratuito. Tras ver como el sol se ponía, y la noche tomaba el lugar, llegó el turno del plato fuerte de la noche con Saratoga quienes en torno a las 00.20 de la madrugada llegaban con un repertorio cargado de sus grandes éxitos. Una fuerza que irrumpió en el escenario durante aproximadamente hora y media, un aperitivo de los grupos que pisarían los escenario del Auditorio Ruta de la Plata al día siguiente.

Y es que el sábado se preveía el día fuerte del festival, y lo fue, por gran cantidad de bandas y nombres propios sobre el escenario con los platos fuertes a partir de las 9 de la noche. Decimos a partir, porque estos fueron retrasándose hasta lo que más tarde contaremos. Pero centrémonos en lo musical. Una gran cantidad de grupos que descargaron su sonido en el auditorio, sorprendiendo ver a gente de dichas bandas menos conocidas, pero con un largo recorrido y gran potencial por delante, entre el público asistente en los conciertos posteriores, en lo que supuso un hermanamiento total entre público y artistas en algunas ocasiones.

Y decimos descargar su sonido, de manera literal ya que durante los primeros conciertos que escuchamos el volumen del sonido quedaba un poco alto, algo que creemos que se fue corrigiendo según avanzaron, o que nos acabamos acostumbrando al mismo, no sabríamos decir con certeza cuál de las dos cosas pasó. De la potencia de grupos como In Mute, Aphonic o Angelus Apatrida, llegamos al tramo de los grupos cabezas del cartel. Y es que antes de una de las bandas más esperadas, como eran los internacionales Stratovarius, fue el turno de unos “teloneros” de lujo, como fueron Tierra Santa con un repaso de sus grandes éxitos salvo Alas de Fuego, y con un final de concierto, que como en otras ocasiones logró que toda persona presente corease la Canción del Pirata (Avalanch incluido quienes presenciaban la actuación desde el backstage).

Con Stratovarius llegó el plato fuerte, aunque sorprendió no ver un gran lleno para al mismo, al igual que en otros conciertos vividos durante el festival. Sin ir más lejos, la banda asturiana Warcry llenó más el auditorio en la pasada edición en comparación a la banda finlandesa, algo que quizás en síntoma de una baja asistencia por parte del público. Tras estos, fue el turno de Avalanch y su All Star Band, que tocaron su Ángel Caído, o al menos parte. Ya que una vez más el retraso hizo mella, haciendo a la banda dejar alguna canción en el tintero, como fue Antojo de un Dios. Retrasos, que ahora sí que pasamos a comentar en profundidad, ya que con Saurom se colmó el vaso y creemos que no es algo que se deba pasar por alto ya que tras muchos festivales a los que hemos acudido, esta situación jamás la habíamos presenciado.

El retraso era mayúsculo a estas alturas (Saurom comenzaban a actuar a las 3.15, y hasta las 3.20 no concluyo el concierto de Avalanch), llegando a ser el último concierto en torno a las 4.10 de la mañana, casi con una hora de retraso. Sin embargo, el público aguantó ante la tromba de frío que asolaba el lugar, para poder ver a Saurom, los cuales recorrieron una gran cantidad de kilómetros tras actuar la noche anterior en Barcelona a altas horas de la mañana. Pues bien, todo habría ido genial, de hecho bajo mi opinión personal, se estaba viviendo uno de los mayores conciertos de esta edición en lo que a comunión entre asistentes y banda se refiere; sin embargo, a las 3.45 se dio por finalizada la actuación del grupo, con prácticamente solo 30 minutos, lo cual llevó al descontento de la gente y algo que no acabamos de comprender. Entendemos que los retrasos pueden ocurrir en un festival o cualquier concierto, pero creemos que este cierre tan agridulce no lo merecía no la propia banda, ni la gente que aguantó hasta altas horas, ni el propio festival, por lo que esperamos que se tenga en cuenta este fallo para futuras ocasiones.

Queremos a su vez, salirnos un poco de la crónica musical para centrarnos en la experiencia, por algunas cosas que creemos deben ser corregidas con urgencia por parte de la organización en futuras ediciones. No lo decimos con ánimo de criticar, si no para ayudar a mejorar, ya que somos los primeros interesados en ver como este festival crece y se muestra a la altura de otros grandes del panorama nacional, por ello queremos ayudar a mejorar para futuras ediciones. Creemos en primer lugar, que el hecho de cerrar la grada al público es un grave error… entendemos que si no se supera el aforo de la pista no se quiera abrir, pero siendo un festival previsto desde las 3 de la tarde a las 4 de la mañana, debería darse opción a la gente de poder descansar en la grada y no en el suelo como ocurría. Más si tenemos en cuenta que no fueron pocas las familiar que acudieron con niños al recinto, por ello, esperamos que en futuras ediciones sea posible el acceso a la misma (o se habiliten algunas en la pista como ocurrió en la fiesta gratuita) independientemente de la afluencia al mismo.

Por otra parte, creemos que el tema de la comida, debería ser tenido en cuenta ya que tan solo hubo dos food trucks a las afueras del mismo, con largas colas que hicieron a más de uno perderse el inicio de alguno de los conciertos. Se debería permitir más de estos puestos, o habilitar la posibilidad de comprar comida dentro del propio recinto con el fin de evitar las largas colas, y dar la posibilidad de comprar comida a la gente que acuda a las 12 horas que dura el festival. Y finalmente, creemos que el cashless funciona genial, sobre todo con la opción de recuperar el dinero que no gastemos, sin embargo, creemos que deberían habilitarse más lugares donde devolver el dinero sobrante, ya que esto produjo una vez más grandes colas perjudiciales para algunos que tenían previsto coger los autobuses que se habían fletado para la ocasión.

Son pequeños detalles, pero que creemos que si se corrigen harán crecer mucho más a este festival, cosa que esperamos. Como decimos, una gran muestra de grupos, que lo dieron todo sobre el escenario y por una noche volvieron a Zamora centro del panorama del metal a nivel nacional. Esperamos su tercera edición, en la que creemos se aprenderá de los fallos y se mejorará, y aquí estaremos para contarlo.

Reportaje gráfico Inés Sampedro

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