50 bandas que deberías escuchar sí o sí: 8) Rage Against The Machine

En los inicios, el rock y el rap eran universos distantes, casi paralelos. Con el tiempo, y la aportación de artistas como Run DMC, Aerosmith, Anthrax o Public Enemy, ambos géneros fueron acercándose. Pero no fue hasta principios de los 90 cuando una banda que unía ambos estilos alcanzó el éxito masivo, iniciando un género propio, el rap metal. Estamos hablando de Rage Against The Machine.

Rage Against The Machine nacen en Los Ángeles en 1990, en pleno auge del hip hop, tanto en la Costa Este como en la Costa Oeste de EEUU. Zack de la Rocha, californiano de origen hispano, y Tom Morello, neoyorquino de raíces afro-italianas, compartían gusto por el punk y el heavy y activismo político. La mezcla de sus influencias musicales con el hip hop en boga en esos años desembocó en un nuevo estilo, en el que De la Rocha escupía sus rimas sobre los espectaculares solos de guitarra de Morello.

Rage Against The Machine, también conocidos como RATM, empezaron tocando en clubes de Los Ángeles y como teloneros de otros grupos hasta que Epic Records les fichó para grabar su primer disco, titulado precisamente ‘Rage Against the Machine’. Estas 10 canciones supusieron un cañonazo para la escena musical del momento, dividida entre el “qué malo soy” del gangsta rap y el “qué mal me siento” del grunge.

Desde su lanzamiento en octubre de 1992, el disco se mantuvo 89 semanas en el top 200 de las listas de ventas, y RATM se convirtieron en un grupo de culto entre los movimientos contestatarios no sólo de Estados Unidos, sino también de Europa y Latinoamérica. Temas como ‘Bobmtrack’, ‘Wake Up’, ‘Freedom’ y, sobre todo, ‘Killing in the Name’ pasaron a la categoría de clasicos en sólo unos meses.

RATM

El apoyo de De la Rocha al EZLN y sus letras incendiarias les causaron incidentes con las emisoras y problemas de censura, que sin embargo no fueron suficientes para amedrentar al grupo, que en 1995 volvió a la carga con un nuevo LP, ‘Evil Empire’. La crítica al imperialismo estadounidense, a la discriminación racial y sexual y al complejo militar-industrial recorre todo el disco, que sigue la línea musical del primer trabajo del grupo y logra un éxito similar al del Rage Against The Machine.

En los años siguientes, los componentes de la banda dedican cada vez más tiempo a sus proyectos paralelos. No obstante, firman un tercer álbum, ‘The Battle of Los Angeles’, con numerosas referencias al universo orwelliano de 1984 y a los líderes revolucionarios Mao-Tse-Tung y Emiliano Zapata. Las canciones Guerrilla Radio, Calm Like a Bomb, Testify o Sleep Now in the Fire, sobre todo las dos primeras, forman parte de toda recopilación de Rage Against The Machine que se precie.

Después del lanzamiento del The Battle of Los Angeles en 1999, cada miembro del grupo tomó un camino diferente. Ocho años después, en 2007, la banda volvió a juntarse. Desde entonces se han limitado a tocar en directo y no han sacado ningún disco nuevo.

Dos décadas y media después de su aparición, Rage Against The Machine tienen el honor de haber sido uno de los primeros grupos en mezclar hip hop y rock, y sin duda el que más éxito ha logrado a nivel internacional. El surgimiento de nuevas bandas como Korn o Limp Bizkit en los años posteriores, que dieron lugar al nu metal, es claramente influencia de RATM, a quien también cabe agradecerles haber devuelto el compromiso político a la música, más allá de la ya pasada canción protesta de los 70.

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