Escape Room: La Santa

Cuando una sala de escape lleva años haciéndote esperar para abrir sus puertas, sabiendo que hay mucho trabajo detrás, es lógico que las expectativas sean altas, muy altas. Y los creadores de Shock Escape Room lo sabían, tanto, que la sala que hoy nos ocupa, La Santa, ha sido esperada por muchos no solo de Madrid, si no de distintos puntos de España. Cuando algo así sucede, es sinónimo de que algo se está haciendo bien, todo esto conlleva miedos, nervios y mucho estrés, pero tras vivir la experiencia hace unos días, estamos seguros que todos esos momentos van a ser compensados por las buenas críticas que van a recibir, valorando el gran trabajo que se ha hecho.

Suelo dejar para el final las valoraciones, pero esta sala merece mucho más, sin duda la mejor sala de Madrid y la mejor sala de terror que he jugado y disfrutado, todo eso seguro que os pone igualmente las expectativas altas en esta reseña, pero os anticipamos desde ya, que el veredicto que acabamos de dar se queda corto. Antes de nada, me gustaría aclarar, que pese a que muchos pueden pensar que esta crítica puede verse influenciada por conocer a los creadores de la sala, para nada es así, he intentado escribir cada palabra con la mayor objetividad posible, y pienso y siento cada sensación descrita a continuación. Dicho esto, preparar vuestros rosarios que comenzamos.

La historia nos habla de la hermana Clara, que habita junto con las demás hermanas, en la Abadía. Una serie de sucesos extraños llevan a la hermana a informar a la Iglesia sobre lo acontecido allí. Un demonio tiene atemorizado al clero. La Iglesia se pone en contacto con el Padre Eusebio, un experto demonólogo, que sin demora contacta con las hermanas. La hermana Clara le advierte: «Padre, necesitamos ayuda, vemos a una monja que se parece a nosotras, pero no es una de nosotras ¡es algo impío!» Tras los relatos de la hermana, el Padre Eusebio comienza a investigar la historia. Descubre un terrible hecho: siglos antes un demonio fue emparedado en los muros de la Abadía de Santa Clara. El Padre Eusebio, preocupado porque Clara no da señales de vida, decide pedir ayuda a los habitantes de un pueblo cercano, para comprobar qué sucede realmente allí.

Inmersivo desde el minuto 0, podría ser una buena definición del inicio de esta experiencia. A la que, como no podía ser de otra forma, yo entré ya cagado. Es algo irremediable que me pasa con cualquier experiencia de terror, pese a declararme fan incondicional del género. Disfruto con el miedo y lo paso mal a partes iguales. Como bien sabe todo el que haya leído esta web, no voy a desvelar nada, pero os puedo asegurar que dan ganas de detallar todo el trabajo que hay metido en la Abadía de Santa Clara. Una ambientación muy por encima del 10, que logró por instantes sacarme de ese terror absoluto para poder disfrutar de cada detalle y cada rincón ¿Sabéis esos momentos de miedo en una sala de escape de esta temática en los que no quieres avanzar solo a un rincón oscuro? Pues esta sala de escape lo consiguió en varias ocasiones sorprendiéndome a mí mismo explorando (el canguelo ahí seguía, no lo vamos a negar) para no perderme nada. Más de uno de nosotros repitió en voz alta la frase “se os ha ido la olla” ante sin duda la mejor ambientación que hemos vivido hasta la fecha en más de 300 salas jugadas.

Normalmente, por no decir nunca, no solemos analizar el sonido de una sala de escape cuando escribimos sobre ella, pero aquí no nos queda otro que hacerlo, ya que sin duda es otra cosa que encontramos a un nivel estratosférico. Cada momento, cada detalle, tiene el sonido presente, con música y sonidos creados expresamente para esta sala, algo que es muy de valorar y que yo si sacan alguna vez, un cd rollo banda sonora de La Santa, me lo compraría sin dudar. La música y sonidos, te envuelven junto al resto de la sala y te zarandea hasta dejarte con la boca abierta en más de una ocasión. Y es que sí, hay muchos momentos, en lo que nos hemos sentido dentro de una película. Con escenas en las que no quieres mirar por miedo, pero nos resultaron tan flipantes que no podíamos apartar la mirada, mientras en nuestra cabeza nos preguntábamos ¿De verdad está pasando esto? Por lo que, sin duda, La Santa nos propone algo a otro nivel a nivel de ambientación, luces y sonido, pero ¿Y el resto?

Muchas veces los juegos en una sala de escape de miedo pecan de simples, poco originales y donde la mayoría se basa en pruebas de valor y poco más. No siempre, pero quien haya jugado salas de escape de miedo sabe que suele ser algo que suele suceder. No por nada en concreto, si no que en muchos casos debido a la carga de miedo la gente le cuesta más pensar. Podemos deciros desde ya que no es el caso de La Santa. Hemos visto pruebas muy originales y diferentes a todo lo que nos hemos encontrado, y esto, no es fácil cuando llevas tantas salas jugadas. Creemos además que se mide perfectamente los puntos de tensión y miedo con la posibilidad de dejarte jugar. Por ello digo que es la sala de terror que más he disfrutado, porque he podido disfrutarla pese a estar cagado, enterándome de todos los juegos e incluso colaborando en ellos (algo que no es habitual en mí ya que suelo ser un mueble en mitad de la sala o mas bien en alguna pared). No le faltan pruebas de valor por supuesto, y mucha tensión, pero estamos seguros que te guste o no la temática terror, todo amante de los escape rooms debe vivir esta experiencia.

Y por supuesto, dejamos para el final el toque de la interpretación, enorme, con un acting espectacular y que logra mantenerte en vilo durante toda la partida de principio a fin. Te sientes como si estuviese contigo la presencia del personaje de La Monja que ha muchos les habrá provocado noches de insomnio. Película que no es necesaria ver para disfrutar de la sala, pero que podemos aseguraros que si la veis encontraréis multitud de guiños que harán las delicias de los fans.

Logramos escapar con vida de allí, aunque yo al menos, querría haber muerto y quedarme vagando por aquel lugar toda la vida porque lo merece. Desde aquí quiero felicitar, aunque ya lo hice, a Adri, Raquel y Elisa por traer esta gran obra de arte en forma de escape room. Y de paso, ya que hablé anteriormente del sonido a Dani también, y cuando lo experimentéis sabréis el motivo. Una gran sala de escape abre sus puertas en Rivas, y estoy seguro que sitúa esta Abadía de Santa Clara como una cita imprescindible en Madrid, que esperemos que cuando se pueda volver a viajar sea admirada por gente de fuera de la Capital, e incluso de fuera de España, como si de la propia Almudena se tratase. Reservas abiertas desde hoy, así que corred insensatos, pues estamos seguros que todo el que vaya… lo pasará de miedo.

A continuación os dejamos información por si queréis asistir a este Escape Room:

Página web: https://www.shockescaperoom.com/

Precio: 120-175 (4-6 personas)

Dirección: Calle Juana Francés, 2, 28522 Rivas-Vaciamadrid, Madrid

Teléfono: 692678652

Email: info@shockescaperoom.com

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