‘Frankenstein 04155’: desvelando la tragedia del Alvia

Un AVE que no es un AVE, un tren eléctrico con motor diesel, balizas que no frenan el tren, un sistema ASFA que tampoco… y para rematar un fallo humano. Un cúmulo de errores y chapuzas se cobraron 81 muertos el 24 de julio de 2013, cuando un tren Alvia que hacía la ruta Madrid-Ferrol descarrilaba en una curva a la entrada de Santiago de Compostela.

Frankenstein-04155

El documental ‘Frankenstein 04155’, dirigido por Aitor Rei y que ha contado con la colaboración de la Plataforma de Víctimas Alvia 04155, intenta arrojar luz sobre el accidente ferroviario más grave de la historia de la decmocracia española. Y, a la vez, dar voz a las víctimas, directas e indirectas, del accidente, a menudo silenciadas.

Siguiendo el hilo conductor del spot del Ministerio de Fomento para la línea de alta velocidad Madrid-Galicia, el documental se divide en tres partes: Las Palabras, Las Obras y Nuestro Futuro, para explicar mejor por qué sucedió lo que sucedió aquella fatídica víspera de Santiago.

En Las Palabras, vemos al ministro de Fomento cuando se construyó la línea, el socialista José Blanco, ensalzando las maravillas del AVE Madrid-Ferrol; al presidente de la Xunta, Alberto Núñez-Feijóo, del PP, haciendo lo propio; la promoción de la nueva línea de alta velocidad a cargo de Renfe y Fomento. Pero también las palabras de las víctimas.

La segunda parte, Las Obras, parte de la premisa de que una tragedia nunca tiene una sola causa. Y a partir de hechos y datos, explicados por un conjunto de ingenieros, técnicos ferroviarios y maquinistas, va mostrando los numerosos fallos que, unidos, desembocaron en la tragedia de Santiago. Exceso de velocidad, falta de señalización, carencia de un sistema de frenado automático ERTMS, mal reparto de los pesos en el diseño del tren -un mal diseño que le valió al S730 el apodo que da título al documental-… Fallos con responsables, que Frankenstein 04511 retrata con nombres, apellidos y cargos.

La parte final, Nuestro Futuro, nos enseña las verdaderas consecuencias del accidente. Los que lo sufrieron y vivieron para contarlo, los que quedaron con secuelas irreparables, los que perdieron a sus seres queridos. Sus recuerdos, sus quejas, sus exigencias de justicia, su poca fe en que esta llegue, vista la escasa disposición de las autoridades de uno y otro partido. Y junto a ellos, el apoyo de otras víctimas de accidentes masivos, como los del Yak-42, el vuelo 5022 de Spanair y el Metro de Valencia, que les dan ánimos para seguir luchando. Una lucha, para que se sepa la verdad y se exijan responsabilidades, de la que forma parte Frankenstein 04511, un documental premiado en la pasada edición de la Seminci y que ya está a la altura de otros filmes que han trascendido la gran pantalla para convertirse en una vía para explicar lo que algunos silencian.

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