Un país para escucharlo: Siniestro Total (Galicia)

Aunque desconocida para muchos, la ‘movida gallega‘ lleva dando grupos interesantes desde finales de los 70. Os Resentidos y Nación Reixa, Golpes Bajos y Siniestro Total, Aerolíneas Federales y Killer Barbies, Triángulo de Amor Bizarro y Los Piratas… hasta llegar a nuestros días, con Novedades Carminha y Ezetaerre.

No sólo hay gaitas, folk y música celta en Galicia, como bien nos demostraron hace unos años Fariña y su banda sonora. Antes bien, en el noroeste se hace rock y punk, pop e indie, electrónica y rap… y muy buenos. Pero esta serie de artículos va de elegir un grupo representativo de la región, y la respuesta, visto lo anterior, es difícil. Ahora bien, ¿quiénes han triunfado más fuera de Galicia y, al mismo tiempo, han mantenido una identidad icónica que hace imposible dudar sobre su origen? Aquí la respuesta se hace más sencilla: Siniestro Total.

Los Siniestro, que surgieron hace ya 40 años, comenzaron haciendo un punk cafre y descacharrante que ha quedado como su principal seña de identidad. El propio nombre de la banda, alusivo a un accidente que sufrieron con el Renault 12 en una noche de farra, lo prueba. De esa época, principios de los 80, son sus himnos Matar jipis en las Cíes, Las tetas de mi novia y Ayatolah!

Poco a poco, Siniestro Total fueron ganando fama y consolidando su estilo. Es casi imposible sustraerse –especialmente si uno va ebrio-, al encanto demente de Todo por la napia y Cuánta puta y yo que viejo, al salvajismo de Pueblos del mundo, extinguíos, a la irreverencia de Assumpta y Joder, Cristina… De las múltiples virtudes de Siniestro Total, quizá la mayor sea que parecen tener una canción para cada momento de la vida, para cada persona que conocemos y para cada dilema social.

Eso, y sus versiones: Miña terra galega, auténtico himno nacional que no desmerece a la original Sweet Home Alabama; Vamos muy bien, casi tan macarra como la de los Obús, o la autorreferencial Somos Siniestro Total al ritmo de Highway to Hell.

Ya en los 90 vino el cambio de Miguel Costas por Julián Hernández al frente del grupo y, con los años, el quinteto de Vigo ha tocado otros palos, del blues al jazz, pero no ha renunciado a su esencia irreverente y cachonda, que junto a unos ritmos animados y unas melodías sencillas y fáciles de reproducir son sus grandes bazas. Que levante la mano quien no haya coreado Bailaré sobre tu tumba y Que corra la nicotina, quien no haya Meneado el bullarengue y quien no se haya partido de risa con Opera tu fimosis y La sociedad es la culpable. Si el cachondeo está infravalorado, los gallegos Siniestro Total son la solución.

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