Viña Rock 2019, de “arte-nativo” a mainstream

La 24ª edición del Viña Rock que se celebró este fin de semana ha sido, como se ha repetido hasta la saciedad, la más másiva del festival manchego. 40.000 personas, 60.000 personas, 100.000 personas, 240.000 personas… las cifras bailan cual manifestación y dependiendo de qué criterio se utilice para contabilizar a los asistentes, pero es innegable que el recinto de Villarrobledo nunca había estado tan concurrido.

Puede decirse, por tanto, que la edición 2019 ha sido la confirmación definitiva de algo que los que seguimos el Viña Rock sabemos desde hace años: que el Viña, independientemente de su imagen y de la postura ideológica de gran parte de los artistas y asistentes, no es ya un festival alternativo, o “arte-nativo” como se definen.

Para bien o para mal, el Viña Rock es ya un festival mainstream. Como el FIB, como el Primavera Sound, como el BBK Live, como el Mad Cool. Para mal, se ve en el trato a la prensa, peor cada año; en el alza de precios; en los horarios incomprensibles -Ska-P y Los Chikos Del Maíz a la misma hora, Boikot y Berri Txarrak lo mismo-… Para bien, en la organización del recinto, en el número y nivel de los grupos –117 artistas este año-, en las actividades paralelas -a destacar el Viña Grow-.

Berri Txarrak se despidieron del Viña Rock en un concierto espectacular

En lo musical, lo más destacado fue la apoteosis de Ska-P. Miles y miles de personas presenciando el regreso de los vallecanos al Viña Rock, en un concierto que no defraudó pero tampoco emocionó y en el que el sonido no estuvo a la altura.

También, y a la misma hora, regresaban Los Chikos Del Maíz, con una actuación atípica en la que el trío valenciano -con el debut del DJ Plan B- se marcó unos cuantos mixes de sus temas más conocidos y un par de a cappellas adelanto del que será su sexto disco, Comanchería.

Muy destacables también la actuación de La Pegatina en la fiesta de bienvenida y el emocionante concierto de Berri Txarrak el viernes, ya de despedida dentro de su gira Ikusi Arte. Y dos estrenos de artistas que, a priori, no encajan con el perfil punk-metal-hip hop: Rozalén y La Maravillosa Orquesta del Alcohol. Cada uno en su estilo, ofrecieron conciertazos que cautivaron a la afición.

Mención aparte merece la creciente nómina de grupos femeninos y/o feministas en el Viña: IRA, Tremenda Jauría, Machete en Boca… Por lo demás, los habituales Boikot, Gatillazo, SA, El Reno Renardo, Saratoga… para un Viña Rock 2019 que batió récords y que se asoma a su cuarto de siglo como un festival completamente consolidado, en lo bueno y en lo malo.

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